lunes, 5 de octubre de 2009

EL DESEO DE LA LUNA OSCURA. 8.



DONDE SE CONFUNDEN LAS MANOS

Robas el aire que respiro
seduciéndolo de ti.

Me inspiras, me exhalas,
te acercas más a mi.

Ya no se cuál es mi mano
la tuya, mi sentir.

En mi dolor ya te deseo,
te acaricio sin fin.

Añoro escucharte de nuevo,
compartiendo mi gemir.

DONDE EL SILENCIO SE LLENA

3 comentarios:

aapayés dijo...

Don el silencio se llena..

Que bello poema..


Un abrazo
Saludos fraternos..

Rafa dijo...

Hermoso levantarse por las mañanas temprano y poder leer un poema tan sentido.

Pero hoy me levanté algo maligno, y perverso, y dejaré réplica en mi blog a tu delicado poema.

Un beso...

Cuidate, y ya sabes, no trabajes mucho...

Anónimo dijo...

COMO DOS FIGURAS DE CERA.
ASÍ, ESTA ES LA MANERA.

Y EL OXÍGENO VA CONSUMIENDO
UNA LLAMA PAREJA ARDIENDO.

TIEMBLA, BAILA, SE CONTONEA,
SE ELEVA, DESCIENDE, COQUETEA.

Y LAS GOTAS DE AMBAS SE UNEN,
LAS DOS EN UNA SE CONFUNDEN.

DONDE EL SILENCIO NO ES CALLADO,
DONDE ESOS GEMIDOS NO AHOGADOS.

DONDE LA CERA ARDE CON PASIÓN PURA.
LUZ SUTIL, AMANDO A LA LUNA OSCURA.