
Hoy, te hablaré de besos, de aquellos que rasgan el silencio convirtiéndolo en eco de un tiempo pasado que sólo buscaba poesía.
Y en la prisión de mis palabras, derramaré el deseo que soñaba con tus ojos abiertos contemplando la desnudez de mis noches.
Hoy, recordaré caricias robadas en segundos que no nos pertenecían, a pesar de que tu respiración dejaba huella sobre la mía.
Y en el anhelo contenido, narraré cuentos sobre la luna esperando el exilio que, de una vez por todas, condene todos tus nombres.


