miércoles, 15 de diciembre de 2010

EL DESEO DE LA LUNA OSCURA. 30



Resistiéndome otra vez más a tus caricias
recorrí tu cuerpo con mis tenues besos
Saboreando el dolor del deseo en tu mirada
escuchando las duras palabras de tu sexo.

Mi boca entregada se llenó de nuevo de ti
mientras tus manos recorrían todo mi cuerpo.

Al final…

Dos segundos y mis labios se entregaron
Callando el amor y nuestros sentimientos

4 comentarios:

Paquita Pedros dijo...

Muy bello cielo
un beso

Rosana Martí dijo...

Cuanta sensualidad y calidez, se respira en cada poro del deseo, de la pasión entregada.

Un beso mágico desde mi mundo de letras.

rodolfo dijo...

Ana, creo te gustó te le dejo entero:

Aquel temblor del muslo

y el diminuto encaje

rozado por las yemas de los dedos,

son el mejor recuerdo de unos días

conocido sin prisa, sin hacerse notar,

igual que amigos tímidos.

Fue la tarde anterior a la tormenta,

con truenos en el cielo.

Tú apareciste en el jardín, secreta,

vestida de otro tiempo,

con una extravagante manera de mirarme

jugando a ser el viento de un armario,

la luz en seda negra

y medias de cristal,

tan abrazadas

a tus muslos con fuerza,

con esa oscura fuerza que tuvieron

sus dueños en la vida.

Bajo el color confuso de las flores salvajes

inesperadamente me ofreciste,

tu memoria de labios entreabiertos

unos rojos difíciles, y el rayo

apenas vislumbrado de la carne,

como fuego lunático

como llama de almendro donde puse

la mano sin dudarlo.

Por el jardín, el ruido de los últimos pájaros

de las primeras gotas en los árboles.

Aquel temblor del muslo

y el diminuto encaje, de vello traspasado,

su resistencia elástica

vencida por el paso de los años,

vuelve a ser verdad, oleaje en el tacto

arena humedecida entre las manos

cuando otra vez, aquí, de pensamiento,

me abandono en la desolación de tus ingles

y dejo de escribir

para llamarte

Marisa dijo...

Realmente, tu poema es una verdadera e intensa caricia. Espléndidos tus deseos de la luna oscura. Me hago un huequecito en tu espacio.
Un placer haberte encontrado siguiendo el haz de luna dejado en mi blog.

Saludos.